asdJunto a esta pasión compartida durante muchos años, nota dominante mantenida por el pedal, me llegaban otros sonidos del mundo, acontecimientos, personas. Gentes y cosas se ofrecían a mi simpatía, a mi meditación o a mi entusiasmo.
asdAhora, cuando vuelvo la mirada hacia el pasado, cuando veo las vidas mezcladas a mi vida, anudadas a ella y que forman la malla apretada que intento describir, me parece que para llegar a comprender las leyes de la condición humana -y otras sin nombre que, sin embargo, existen- tenía que recibir el bautismo de este fuego, de esta clase de amor. Lo recibí ni demasiado pronto, ni demasiado tarde, cuando estaba en condiciones de vivir plenamente lo que me revelaba.
miércoles, 16 de julio de 2008
Suscribirse a:
Entradas (Atom)